La Borriquita de la Hermandad del Amor en Campana. Domingo de Ramos. Semana Santa Sevilla 2019

La Borriquita en Campana el Domingo de Ramos de la Semana Santa de Sevilla 2019, a los sones de la Banda de CCyTT del Sol

Vídeo por El Llamador Sevillano

 


 

Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén

El Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén representa la entrada mesiánica de Nuestro Señor Jesucristo en Jerusalén; que fue prefigurada por los profetas Zacarías (9,9) e Isaías (62, 11). En el que el Señor debía de entrar como Rey en Jerusalén montado en asno, mostrando el carácter humilde y pacífico de su reino.

De autor anónimo, atribuido tradicionalmente a la escuela de Pedro Roldán ( S. XVII) por sus características. Es una imagen de candelero. . Se nos presenta en postura sedente, montado en asno con actitud de bendecir con la mano derecha, mientras que con la izquierda sostiene las riendas del asno;

Fue restaurada en 1805 por Juan de Astorga.

En el año 1990 fue nuevamente restaurada y consolidada por D. José Rodríguez Rivero-Carrera

San Pedro y Santiago: Los dos apóstoles son de autoría desconocida, atribuidos al igual que el Señor a la escuela roldanesca, aunque Santiago tiene visos de ser más arcaico. Son también tallas de candelero.

San Juan Evangelista: Obra ejecutada en 1935 por Antonio Castillo Lastrucci.

Zaqueo: Talla anónima del siglo XVII.

Hebreos grandes: Tallas realizadas entre 1976-1978 por el escultor Juan Abascal.

Hebreos chicos: Son dos niños que talló Juan de Astorga en 1805.

 

Santísimo Cristo del Amor

Se tiene constancia documental del encargo que le hace la recién fusionada Hermandad de la Sagrada Entrada en Jerusalén y del Amor de Cristo, por medio de su entonces mayordomo D. Juan Francisco de Alvarado, al maestro escultor y arquitecto Juan de Mesa y Velasco ( 1583-1627) ,el día 13 de mayo de 1618, para la ejecución de una imagen de Cristo crucificado que ha de tener las siguientes características : ” de largo dos varas, antes más que menos, medido desde el calcañal del pie hasta la punta del cabello”. Se especifica que ha de tallarse en madera de cedro, mientras la cruz lo sería de borne.

El precio estipulado se acuerda en” mil reales, que valen treinta y cuatro mil maravedises”.

En el ultimo párrafo del contrato se dice textualmente: ” Y en esta manera y según dicho es me obligo a haser la dicha obra por mi persona sin que en ella pueda entrar official alguno y de la comensar desde el dicho dia y no alsar la mano della hasta la tener acabada en toda perfesion y si ansi no lo hiziere y cunpliere o la dicha obra que yo hiziere no saliere a su satisfacion dexo en elesion y boluntad de los dicho y de cada uno ynsolidum que me pueda conpeler y apremiar por prision y todo rigor de derecho a que aga la dicha obra o que a mi costa se puedan consertar con otro maestro escultor y arquitecto que la haga, y por lo mas le costare de los dichos mil reales y por las costas y gastos que se le causaren me pueda executar en birtud desta escritura y juramento de los dichos y de cada un ynsolidun.- Sevilla, 13 de mayo de 1618″.

El golpe de gubia fue dado en el taller que, desde un año antes, Juan de Mesa tenía abierto en la actual calle de Joaquín Costa, antigua Cañaverería, con puesta trasera que daba a la Alameda de Hércules.

El 4 de junio de 1620 se otorga carta de pago cuando el escultor hizo entrega de las imágenes.

El Cristo del Amor es la primera imagen de crucificado que realiza Juan de Mesa .

Imaginería:

Verdadero Laoconte cristiano mide 1.81 mts.

Transcribimos la descripción de D. José Hernández Díaz en su obra Juan de Mesa.(1972)

“Esta imagen de Cristo en la cruz es una de las obras más interesantes e importantes del arte sevillano, titular de una cofradía de penitencia. La primera impresión que recibe el comtemplador es impresionante , por ser una figura imponente, con el dramatismo y monumentalidad del Laoconte- sufrimientos inmensos corporales, mayores aún morales al ver sufrir y morir a sus hijos- y en el acto el fiel cristiano ora al Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.”

“Está inscrito en un triangulo, fijado por tanto por tres clavos y con el sudario trascripción fiel del que Montañés colocó a su Crucificado de la Clemencia, aunque ahondando más fuertemente las gubias a efectos de claroscuro, lo que acrece su valoración barroca”.

“Mesa busca en este Crucificado fidelidad plástica al tema del Dios-Hombre. Se enfrenta con el natural, interpreta e modelo con destacada corpulencia y lo sublima en aras de la imagen religiosa. Cuida la anatomía y la representa en la forma ya indicada: mas la figura tiene garra sobrenatural, se impone fuertemente y pide a los hombres comprensión a lo que significa. Parece que el escultor quiso expresar la narración evangélica de los últimos momentos de la vida del Salvador al contarnos su última palabra: “Consumado está”. Contagio de Amor es lo que quiere expresar esta inefable imagen, joya del arte sevillano y ejemplar indudable de la iconografía Cristífera”.

No es imagen pensada tan solo para el templo: espera la llegada de los fieles para confortarles, pero quiere buscar en la calle a todos los hombres para alertar a los aletargados o indiferentes y estimular a los otros diciéndoles: “Venid a mí los que trabajáis y estáis cargados con el peso del dolor, porque Yo os aliviaré”.

Sus valores escultóricos están acentuados por la encarnadura donde hay claras manifestaciones de las hipóstasis cadavéricas. La policromía sigue siendo la original salvo algunos retoques realizados para restaurar pequeños detalles.

 

Nuestra Señora del Socorro

 

En la escritura, otorgada ante el escribano público Baltasar de Valdés el día 13 de mayo de 1618, mediante la que se comprometía el escultor Juan de Mesa y Velasco a la realización del Santísimo Cristo del Amor, igualmente se comprometía a labrar una imagen de la Virgen con estas palabras: ” y una hechura de imagen de Nuestra Señora, que sea de altura de dos varas, con sus manos y brazos de goznes, hasta medio cuerpo de escultura, la cual ha de ser de tristeza acabada en toda perfección y vista de oficiales que de ello entiendan “.

En la carta de pago que acompañó a la recepción de las imágenes , fechada el 4 de junio de 1620, se hace constar en la misma la entrega de una imagen de la Virgen. Esta igualmente figura en un inventario que hace la Hermandad siendo fiscal  Juan Francisco de Alvarado y mayordomo Bernardo de Crialles, el día 28 de marzo de 1623.

Como dato curioso la Santísima Virgen del Socorro y con el fin de acción de gracias por la concesión del nuevo Patronato de Nuestra Señora en el misterio de su Concepción en Gracia, concedido por Su Santidad el Papa Clemente III, procesionó en gloria, el 29 de septiembre de 1761, desde su sede de la Iglesia de los Terceros hasta el palacio Arzobispal .

De su inicial restauración hay reseña en un libro de Clavería el día 4 de marzo de 1804, donde se notifica lo siguiente: ” No hago cargo ni data de los 450 rr. que costó renovar la escultura de Nª Sª del Socorro y estofarla de nuevo por ofrecerlo a hacerlo a mi costa en cabildo de 24 de abril pasado de 1803, aunque presento recivo para que conste estar pagada dicha partida. Marcos Álvarez de Valcárcel. Mayordomo“. No se sabe a ciencia cierta quien realizó dicho trabajo pero pudo ser Juan de Astorga, hermano de la Archicofradía desde mayo de 1803, y que fue autor de las restauraciones de Santiago, San Pedro , San Juan e hizo cuatro hebreos para el paso de la Entrada en Jerusalén.

En 1934 Castillo Lastrucci retocó la zona de los ojos y realizó unas manos nuevas que posee la Hermandad, aunque las originales de Juan de Mesa, según todos los expertos, las tiene colocadas de manera habitual.

En el año de 1967 el escultor Francisco Buíza, afina su rostro, encarna de nuevo la imagen y renueva el candelero.

Iconografía:

Se trata de una imagen de Virgen dolorosa de una belleza extraordinaria, que conmueve y despierta devoción, siendo característica su elegancia en el vestir, constituyendo junto con su monumental paso de palio uno de los conjuntos más logrados de la Semana Santa sevillana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *